Uso de imágenes

El procesamiento de las imágenes incluidas en los artículos debe ser mínimo. Se permite cierto grado de edición técnica, como ajustes de contraste, brillo o balance de color, siempre que se apliquen a la imagen completa y no a partes aisladas. Aunque se acepta un nivel razonable de procesamiento para fines de publicación, la imagen final debe reflejar fielmente los datos originales. El Comité Editorial se reserva el derecho de solicitar los archivos de datos sin procesar como parte del proceso de evaluación del manuscrito durante la revisión por pares. En caso dichos datos no estén disponibles cuando se requieran, el proceso editorial podrá ser suspendido hasta que la situación se resuelva de manera satisfactoria.

Las fotografías que muestren rostros de pacientes deberán ser editadas para evitar la identificación de la persona. Por otra parte, si se incluyera una figura previamente publicada, debe indicarse y citarse la fuente de origen, además de remitir el permiso del titular de los derechos de autor.

En algunos casos, puede ser necesario el uso de flechas o señales para facilitar la comprensión del lector, particularmente, cuando se presentan hallazgos de pruebas con imágenes o histológicas.

Asimismo, en el caso de imágenes obtenidas por microscopía, se deberá incluir una barra de escala e indicar el aumento utilizado, los métodos de tinción empleados, así como la información del microscopio y cualquier software utilizado para la captura o edición de las imágenes. Estos detalles deben consignarse en la leyenda de la figura o en la sección de Métodos del artículo.

Las imágenes deben contar con una resolución mínima de 300 dpi. El título debe describir el contenido de la imagen, mientras que la leyenda puede incluir información adicional relevante, así como la explicación de siglas o abreviaturas utilizadas.